Los procesos necesarios para llevar a cabo una consultoría estratégica en una empresa pueden resultar confusos para los no iniciados. En este artículo intentaremos explicarte detalladamente y paso a paso cuáles son.
Y aprovecharemos la ocasión para indicarte brevemente en qué se diferencia de una consultoría financiera.
Tabla de contenidos
Consultoría estratégica versus consultoría financiera
En realidad, empezaremos por la segunda parte ¿Qué diferencias existen entre los dos tipos de consultoría? Vaya por delante que hay elementos comunes a las dos. Para el buen desarrollo de ambas es necesario conocer con la mayor perfección posible el estado en el que se encuentra la empresa a estudiar. Algunos análisis y estudios preliminares se realizarán en ambos casos. Pero, si nos centramos en las diferencias, podríamos resumirlas de la siguiente forma:
- La consultoría financiera se centra en la situación actual de la empresa, analizando su situación financiera y contable. El objetivo es que el empresario conozca el estado real de sus balances y cuentas de explotación. Pueden incluir estudios de viabilidad, análisis de inversiones, etc.
- La consultoría estratégica está más orientada a la evolución futura y de desarrollo de la empresa, con la finalidad de ayudarle a conseguir sus objetivos. El resultado suele consistir en el diseño de un plan planteado a un plazo determinado que la empresa debe ejecutar para lograr dichos objetivos.
Quedan fuera del ámbito de este artículo otros tipos de consultoría más especializados, como la de marketing y comunicación, la de organización y RRHH, la tecnológica y/o informática, forensic, etc. Todas ellas son interesantes y quizá las explicaremos algún día en nuestro blog.
La consultoría estratégica paso a paso
Cuando una empresa decide ponerse manos a la obra e iniciar una consultoría estratégica, lo primero que debe hacer es ponerse en contacto con una consultoría especializada y en la que pueda depositar toda su confianza como Inverbac. Una vez se ha decidido quién se ocupará del proceso, éste debe seguir los siguientes pasos:
Análisis
el paso previo e imprescindible. Determinar el estado real en el que se encuentra la empresa es un requisito necesario para poder proyectarse hacia el futuro con seguridad. Para ser completo, el análisis debe incluir varios aspectos:
- Situación interna de la empresa, con aspectos tales como su situación financiera, los recursos humanos disponibles, etc.
- Análisis de los aspectos externos, como la situación general del mercado, o la tecnología disponible en ese momento. Todos ellos pueden influir decisivamente en la estrategia que finalmente seguiremos. Ejecutar un análisis PEST puede ser una opción.
- Estudio específico de la competencia, que nos indicará en qué posición relativa se encuentra nuestra empresa respecto a nuestros competidores.
Con los resultados obtenidos es conveniente realizar un análisis DAFO de la empresa para ver con más claridad los puntos fuertes y débiles de la misma, antes de emprender el siguiente paso.
Definición de los objetivos:
una vez sabemos dónde estamos, debemos plantearnos a dónde queremos ir. Los resultados obtenidos en los análisis anteriores nos indicarán cuáles pueden ser los objetivos a los que podemos aspirar según la situación en la que nos encontremos.
Para evaluar la viabilidad de dichos objetivos se han de someter a un análisis por el método SMART, que los clasifica según las siguientes características:
- Específicos.
- Medibles.
- Alcanzables.
- Relevantes.
- Temporales.
Formulación de estrategias:
una vez definidos los objetivos, se han de plantear las estrategias necesarias para conseguirlos, mediante planes específicos para cada uno de los objetivos planteados.
En este punto, es imprescindible priorizar las líneas de acción a seguir, dividiendo los planes generales en objetivos más pequeños programados en plazos de tiempo más cortos.
Ejecución de los planes de acción:
la implementación de las estrategias es el paso definitivo de todo el proceso. Para ello se han de asignar tareas específicas a cada uno de los departamentos de la empresa implicados adoptando los cambios y ajustes que sean necesarios para la consecución de los objetivos planteados.
Es imprescindible establecer un sistema de control interno que compruebe de manera constante la correcta ejecución de las estrategias definidas. El éxito de cada una de las sucesivas líneas de acción planteadas en el punto anterior es el indicador más fiable para ello.
La consultoría, la mejor estrategia para crecer
En un entorno cada vez más competitivo, el crecimiento es una necesidad absolutamente ineludible para cualquier empresa. Pero enfrentarse a ello puede provocar una abrumadora y comprensible sensación de vértigo a los empresarios y directivos.
Por ello esperamos que esta guía paso a paso anime a algún indeciso a embarcarse en un proceso que puede ser imprescindible antes de tomar decisiones estratégicas que afectarán de manera decisiva a la empresa. Realizar este proceso de la mano de un especialista de confianza como Inverbac es la garantía de llegar al destino deseado sin sorpresas.
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